Gasperini no es conformista

Gian Piero Gasperini ha dejado claro que no piensa esperar más, escribe hoy Il Tempo. El técnico de la Roma, poco satisfecho con el desarrollo del mercado estival, ha intensificado la presión sobre el director deportivo Frederic Massara con un mensaje inequívoco: el equipo necesita goles, y los necesita pronto.

El entrenador considera imprescindible reforzar el frente de ataque con al menos dos incorporaciones, además de sumar un defensor y, si se presenta la oportunidad, mejorar el carril izquierdo. Sin embargo, la prioridad absoluta sigue siendo aumentar la producción ofensiva, un aspecto que el cuerpo técnico considera insuficiente para competir al máximo nivel.

En ese contexto, los nombres de Joshua Zirkzee y Giacomo Raspadori siguen encabezando la lista de objetivos. El delantero neerlandés ya habría alcanzado un acuerdo con la Roma y ve con buenos ojos el proyecto giallorosso, pero el Manchester United continúa retrasando la operación. El club inglés prefiere esperar al regreso de Mbeumo y Diallo de la Copa de África antes de tomar una decisión definitiva. La propuesta romana pasa por un préstamo con opción de compra, que se convertiría en obligación en caso de clasificación a la Champions League. Massara trabaja para acelerar los plazos y en Trigoria crece el optimismo.

Situación más compleja es la de Raspadori. El atacante italiano no ha logrado continuidad en el Atlético de Madrid y la Roma ha iniciado contactos para incorporarlo bajo una fórmula similar. No obstante, los colchoneros aún no se muestran convencidos de aceptar un préstamo con derecho de rescate, lo que mantiene la negociación en punto muerto.

El mercado no se limita al ataque. Gasperini también ha solicitado refuerzos en defensa y uno de los nombres evaluados es Axel Disasi, actualmente en el Chelsea. El problema es económico: los Blues no contemplan una cesión y las condiciones exigidas hacen inviable, por ahora, la operación para el club romano. Tampoco se descarta una intervención en la banda izquierda, donde ni Tsimikas ni Angeliño han logrado ofrecer el rendimiento esperado, especialmente en el plano físico.

Por último, aparece el caso Pisilli. El Genoa ha mostrado un fuerte interés por el joven centrocampista, pero el entrenador preferiría conservarlo como una alternativa fiable, al menos hasta que El Aynaoui esté plenamente disponible. Gasperini prefiere no debilitar la rotación en una fase delicada de la temporada.