La Roma se prepara para afrontar las próximas semanas con una baja significativa: Lorenzo Pellegrini. El capitán amarillo-rojo sufre una lesión de segundo grado en el bíceps femoral izquierdo, que lo mantendrá fuera del campo entre tres y cuatro semanas. Su ausencia obliga a Gian Piero Gasperini a replantear la configuración ofensiva del equipo y a revisar las jerarquías en los tres cuartos del campo.
Pellegrini se había convertido en un punto fijo del ataque romano, compartiendo la titularidad con Soulé y consolidándose como uno de los pocos jugadores cuya presencia era segura en el once inicial. Ahora, la ausencia del centrocampista abre múltiples escenarios para Gasperini, quien deberá evaluar cuidadosamente las alternativas disponibles.
Una de las soluciones más plausibles es el regreso de Stephan El Shaarawy al rol de tres cuartos izquierdo. Gracias a su versatilidad y capacidad para moverse entre líneas, el italiano permitiría a Paulo Dybala ocupar la posición de primera punta, una fórmula que Gasperini ha utilizado siete veces esta temporada, demostrando confianza en el argentino como referencia ofensiva central. Esta disposición podría repetirse en el próximo partido contra el Genoa.
Otra opción que el técnico podría considerar es la de Bryan Cristante en una versión atípica de tres cuartos. Gasperini ya recurrió a esta alternativa en el encuentro ante el Sassuolo, con Dybala como primera punta. No obstante, esta opción limitaría las alternativas en el centro del campo, sobre todo por la ausencia de El Aynaoui, convocado para la Copa de África, dejando solo a Pisilli y Koné como recursos disponibles.
Con Soulé como único punto fijo en la línea ofensiva, la Roma encara el duelo contra el Genoa en un momento de incertidumbre táctica. La lesión de Pellegrini, la ausencia de El Aynaoui y la necesidad de ajustar el esquema ofensivo pondrán a prueba la creatividad y la capacidad de adaptación de Gasperini.

