Gasperini sabe que elevar el nivel de Dovbyk será crucial para los objetivos
Gian Piero Gasperini está trabajando para convertir las dificultades de Artem Dovbyk en una fortaleza. Dovbyk, en un período de suplencias tanto con la Roma como con la selección nacional, podría encontrar una nueva dimensión táctica como suplente en la máxima categoría, como sustituto de Ferguson.
Como escribe hoy Nico Maurelli en La Repubblica, Dovbyk también empezará desde el banquillo de la Roma contra el Torino. En sus dos primeros partidos de la temporada, su impacto durante el encuentro no fue positivo, con el error en el mano a mano con el portero del Pisa aún en su cabeza. Este es precisamente el aspecto en el que Gasperini pretende centrarse, centrándose no solo en el movimiento táctico del delantero, sino también en su desarrollo emocional.
Gasperini ha comprendido que Dovbyk es un jugador que “necesita cariño y comprensión“, como solía enfatizar Ranieri. A pesar de los rumores de traspaso, el ucraniano siempre ha mostrado un gran deseo de redención, y el entrenador agradece su disposición.
La idea es replicar un modelo que ya probó con éxito en Bérgamo, cuando manejaba varios delanteros centro simultáneamente, como la dupla Zapata – Muriel. Este último, en particular, brilló saliendo desde el banquillo, convirtiéndose en un arma letal a medida que avanzaban los partidos. Aunque Dovbyk y Muriel tienen características diferentes, el concepto básico sigue siendo el mismo: Gasperini sabe cómo potenciar a sus atacantes, incluso mediante jugadas precisas.

