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Falcao: “La Roma cuenta con un entrenador que, como mínimo, puede pelear por un puesto en la Champions. Yo hubiese vuelto a la Roma”

Paulo Roberto Falcao, uno de los grandes iconos de la historia de la Roma, vuelve a analizar la actualidad del club y del fútbol en general desde la experiencia que le otorgan los años y una carrera legendaria, esta vez al Corriere Dello Sport. El brasileño repasa su impacto en la mentalidad del equipo durante su etapa como jugador, valora el presente giallorosso con Gasperini al frente, reflexiona sobre su frustrado regreso como entrenador y ofrece una mirada crítica sobre la crisis de talento tanto en Italia como en Brasil. Una entrevista cargada de memoria, análisis y visión de futuro.

Esto es lo que ha dicho:

¿Fue usted el primer jugador en cambiar realmente la mentalidad de la Roma?
«Tal vez, en parte, sí. Mi objetivo fue transmitir que la Roma podía aspirar a más. Si hasta entonces se pensaba que el límite era “5”, yo intenté demostrar que se podía llegar a “7”. Había que creer más en nuestras posibilidades y eso debía nacer en el vestuario, incluso antes que sobre el césped. Podíamos competir contra la Juventus en Turín o frente al Inter sin sentirnos derrotados de antemano. Con el tiempo llegó el respeto y partidos como Juve-Roma se convirtieron en auténticos clásicos nacionales. No sé cuánto hubo de Falcao en todo eso, pero con mi llegada la Roma empezó a jugar con la cabeza alta».

¿Esa mentalidad sigue existiendo hoy en el club?
«La Roma cuenta con un entrenador que, como mínimo, puede pelear por un puesto en la Champions. Gasperini me gusta mucho: ha hecho un gran trabajo en el Atalanta y creo que también puede lograr cosas importantes en Roma. Evidentemente no es lo mismo Bérgamo que Roma, pero el potencial está ahí. Lo fundamental es darle tiempo y confianza para que pueda desarrollar su proyecto».

Se habla mucho de un posible regreso de Totti al club. ¿Usted habría vuelto a la Roma?
«Sí, claro».

¿Como directivo?
«No, como entrenador. En enero de 1991 firmamos un contrato por dos años. Iba a reunirme con el presidente Viola en Cortina, pero falleció pocos días después. Fue una gran pena. Yo era y sigo siendo un buen técnico: cuando fui seleccionador de Brasil en los años 90 aposté por Cafú y Leonardo cuando eran muy jóvenes, y en apenas ocho meses senté las bases del equipo que acabaría ganando el Mundial de 1994. Con la Roma, sin embargo, no se volvió a dar ninguna oportunidad».

¿Qué le está pasando al fútbol italiano?
«No hay un único problema, sino muchos. Si fuera uno solo, ya estaría resuelto. Antes, todos querían jugar en la Serie A; hoy el atractivo está en Inglaterra o España. Parece que se ha perdido prestigio, y no creo que sea solo una cuestión económica. Faltan grandes talentos y también grandes inversiones».

¿A qué se refiere exactamente?
«Por ejemplo, me dio pena que la Roma no fichara a Yuri Alberto, un delantero joven del Corinthians con muchísimo potencial. Pero la situación es así, y no solo en Italia. También en Brasil cuesta encontrar cracks. Ya no existen figuras como Pelé o Zico. Hoy hay chicos de 15 o 16 años que cobran mucho dinero sin haber demostrado nada, y eso es un problema».

Los Friedkin sí invirtieron más de 20 millones en Wesley. ¿Cómo lo ve?
«A Gasperini le gusta jugar con tres defensas y Wesley es un futbolista de banda que sabe atacar y llegar al fondo. En Brasil jugaba más por la derecha, pero ahora lo estamos viendo también por la izquierda. ¿Anárquico? Tiene talento, y los jugadores con ese perfil suelen serlo un poco».

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