En su libro “Mi vida siempre en el centro”, coescrito con el periodista Alessandro Alciato, Henrikh Mkhitaryan relata varios momentos clave de su carrera y vida personal. Entre las muchas anécdotas, destaca una: su primer contacto con el Inter, ocurrido al final de la temporada 2020/21, cuando el centrocampista acababa de terminar su primer año en la Roma.
El armenio estaba de vacaciones en Montecarlo cuando recibió una llamada del director deportivo del Inter, Piero Ausilio. “Miki, nos gustaría que vinieras con nosotros, a Milán”, le dijo. El armenio, sin embargo, aún tenía dudas y respondió con cautela: “Para el 31 de mayo, así que en los próximos días, tendré que decidir si continúo en la Roma o no”. Ausilio explicó que, para ficharlo para el Inter, primero tendrían que vender a dos jugadores: Lukaku y Hakimi. En ese momento, Mkhitaryan optó por la vía más segura: “Preferiría no hacerlo. No quiero arriesgarme a quedarme sin la Roma y sin ti, si esos dos jugadores finalmente no se van. Hagamos esto: me quedo en la Roma un año más y luego volvemos a hablarlo”.
Nicolò Barella también intentó convencerlo, pero Miki decidió quedarse en la capital. Sin embargo, su negativa a fichar por el Inter solo se pospuso: doce meses después, en el verano de 2022, Mkhitaryan se marchó al Milán, esta vez con la libertad de fichar, a pesar de los intentos de última hora de Mourinho por retenerlo en el Trigoria.

