En Roma, no hay opciones: todo está en juego. El primer puesto abre escenarios importantes y conlleva tres consecuencias directas. Como relata Il Corriere della Sera, la primera es la gestión del partido de esta noche contra el Midtjylland, donde Gasperini tendrá que ajustar un poco su rotación de cara al gran partido contra el Napoli.
La segunda consecuencia está ligada precisamente a la Europa League: una victoria hoy les acercaría a la clasificación directa para los ocho primeros, “liberando” el calendario de los temidos play-offs de febrero, que se encajarían entre los partidos contra el Napoli y la Juventus. Con el regreso de Dybala y Bailey, existe la oportunidad de revertir la tendencia tras las dos derrotas en casa sufridas hasta ahora en Europa.
Pero la consecuencia más significativa es otra: por primera vez en la era Friedkin, la directiva ha dado luz verde a un entrenador y director deportivo para el mercado de fichajes de enero, asignando un presupuesto. La Roma ya no operará únicamente mediante intercambios y préstamos, sino que tendrá cierta libertad de acción, respetando al mismo tiempo los requisitos del Fair Play Financiero. En enero, la atención se centrará en el ataque, con Zirkzee como objetivo declarado.

