Eldor Shomurodov fue el protagonista sorpresa de la victoria de anoche. Ocupó el lugar de Dovbyk y en el minuto 94 hizo vibrar al Estadio Olímpico, pero ya piensa en el partido del domingo: “Lo importante es que hayamos ganado y no que él haya marcado. No podemos relajarnos, preparémonos para Empoli”. El propio equipo toscano había pedido información a la Roma en enero. Tal y como se escribe hoy en Il Messaggero su historia en la capital cambió tras el gol al Eintracht que arruinó las negociaciones con el Venezia: “Somos una familia, todos están bien y hay confianza. “Ranieri da espacio a todos”. En unos días la Roma jugará en Bilbao en un ambiente caldeado. Eldor predica calma: “Hay un poco de euforia ahora, pero tenemos que prepararla con calma”.
Ayer marcó su quinto gol de la temporada. Y ya ha alcanzado la cifra de goles marcados en su primera temporada con la camiseta amarilla y roja. Y el domingo pretende jugar desde el principio también contra el Empoli. Marcó contra los toscanos en la ida y también en ese caso el gol habría arruinado su posible salida o cambio. Daniele De Rossi seguía en el banquillo. Nunca había jugado con esa continuidad desde que llegó a la capital. Ranieri disfruta de un jugador redescubierto. Como él, Celik y muchos otros. La Roma ahora está disfrutando después de unos meses difíciles . La velada en el Olímpico comenzó con el escalofriante paisaje del Estadio Olímpico. Un espectáculo que también fue filmado por los aficionados del Athletic visitantes y por un locutor de una radio vasca que exclamó: “Es impresionante” .
Un muro amarillo y rojo: desde la Curva Sud hasta la Curva Nord pasando por las gradas. Todos tenían una bandera para ondear. A algunos les recordó el escenario del Roma-Parma del campeonato del 17 de junio de 2001. A otros, en cambio, la coreografía de los años 80. El más joven, sin embargo, comparó el ambiente con el del Roma-Bodo Glimt, cuartos de final de la Conference de 2022. El momento del himno de Antonello Venditti fue emocionante. La afición -como indicó la Curva Sud- siguió agitando sus banderas hasta el minuto 10 del primer tiempo y luego hasta el pitido final. Rainieri y los jugadores también se quedaron sin palabras al entrar al campo.

