El mercado de salidas no ha acabado: Hermoso y Kumbulla apuntan a ser los siguientes

La Roma afronta el mercado de fichajes con una estrategia muy concreta: reducir costes salariales y obtener liquidez a través de ventas para sanear sus cuentas y cumplir con las exigencias del fair play financiero. Detrás de cada movimiento de Massara hay una lógica precisa que combina necesidades deportivas y en términos FPF.

Uno de los primeros pasos importantes ha sido la salida de Leandro Paredes, cuyo coste anual rondaba los 6,2 millones de euros. Su marcha libera espacio para incorporar a Rios, un jugador que percibiría un salario sensiblemente inferior, permitiendo así mantener la competitividad del equipo sin desequilibrar el balance.

Hasta ahora, la Roma ya ha asegurado cerca de 21 millones de euros gracias a las ventas de Tammy Abraham al Besiktas, Eldor Shomurodov al Basaksehir y el propio Paredes. Sin embargo, la dirección deportiva considera que será necesario seguir vendiendo para cuadrar definitivamente las cuentas.

En este sentido, hay varios jugadores que podrían convertirse en piezas clave para equilibrar el presupuesto. Mario Hermoso, por ejemplo, tiene un peso contable de unos 6,5 millones de euros, por lo que una venta ayudaría a generar plusvalía y reducir el impacto en el balance. Más complicado es el caso de Kumbulla: fichado en 2020 por 25 millones, su valor contable actual sigue siendo alto (unos 7 millones), lo que dificulta encontrar una oferta que permita cerrar la operación con ganancias.