Gasperini lo defendió el sábado por la tarde en Liverpool, justo después del Everton-Roma. Sin embargo, incluso así, según cuenta Andrea Pugliese en La Gazzetta dello Sport, Dovbyk parecía ser uno de los mayores problemas de la Roma: distante, fuera de contexto, completamente desfasado del resto del equipo. Igual que lo había sido ante Aston Villa y el Lens. Así que, si bien es cierto que desprenderse de Dovbyk será difícil, en parte debido a las limitaciones presupuestarias, dado que la Roma pagó al Girona un mínimo garantizado de 38,5 millones de euros por él, también es cierto que si se presentara la oportunidad, la Roma la aprovecharía.
Y quizás la oportunidad adecuada podría venir de allí, de Inglaterra. Sobre todo porque el sábado, en el Hill Dickinson Stadium de Liverpool, había un par de representantes del recién ascendido Leeds United, uno de los dos equipos ingleses que tienen en la mira a Artem. En los últimos días, había estado siguiendo a Rodrigo Muniz, el atacante brasileño valorado por el Fulham en 47 millones de libras, pero como no es fácil, el club inglés se ha lanzado a por Dovbyk. Cuesta mucho menos de 55 millones de libras; 32 millones serían suficientes para evitar una ganancia de capital peligrosa. Y potencialmente para darle a Massara el dinero necesario para lanzar un último impulso por Krstović.
Y sin dudas algo se mueve, porque el siempre fiable Gianluca Di Marzio confirma en su web que El Leeds ha mostrado interés en Artem Dovbyk. No hay nada avanzado; hasta el momento, el club inglés solo ha mostrado interés. Lo cierto es que si llegase una oferta importante (al menos 32 millones de euros, para evitar pérdidas de capital teniendo en cuenta las amortizaciones que ya hay en balance) el club se sentaría inmediatamente a la mesa, para luego ir a buscar a su reemplazo.

