Por ahora no será. Tal vez el próximo año. Y no, no hablamos de la clasificación a la Champions League, que aunque complicada, todavía sigue siendo una posibilidad matemática para el equipo de Gian Piero Gasperini y los suyos. El foco está en otro frente: el proyecto del equipo Sub-23, tal y como informa hoy Radio Mana Sport.
Mientras clubes como Juventus, Inter, Milan y Atalanta ya cuentan con una segunda plantilla en categorías inferiores, la Roma sigue sin concretar esta iniciativa. La idea era ponerla en marcha coincidiendo con la temporada del centenario del club, pero ese plan ha vuelto a posponerse.
Un proyecto que no termina de arrancar
Hace unos meses, el lanzamiento del equipo Sub-23 parecía cercano. Incluso desde dentro del club se había comunicado la intención de activarlo como una alternativa más competitiva para los jóvenes talentos, en contraste con un campeonato Primavera que ha ido perdiendo relevancia con el paso del tiempo.
Sin embargo, los plazos ya no dan. A pesar de que el coste estimado —entre seis y ocho millones de euros— se consideraba asumible frente a los beneficios técnicos y económicos, la Roma ha optado por frenar. Ejemplos como el de la Juventus, que ha logrado ingresos significativos con la venta de jugadores formados en su equipo Sub-23 como Matías Soulé, evidencian el potencial del modelo.
Salvo un giro inesperado en las próximas semanas, el proyecto queda aplazado, como mínimo, hasta la próxima temporada.
Cambios estructurales en la cantera
La decisión no llega en un vacío. En Trigoria se está gestando una reorganización profunda del sector juvenil que se definirá al término de la presente campaña.
Uno de los movimientos más destacados es la llegada de Massimo Tarantino, quien ya desempeñó el cargo de responsable de cantera entre 2013 y 2019. Su regreso marca el inicio de una nueva etapa, tras su paso por clubes como SPAL, Siena e Inter.
No llegará solo. También se incorporará Pasquale Berardi, jefe de scouting en su etapa en el club milanés, lo que apunta a una renovación integral de la estructura.
Salidas y dudas internas
Estos cambios tendrán consecuencias directas en figuras históricas del club. Bruno Conti, emblema romanista durante más de medio siglo, ha decidido dar un paso al lado tras 53 años vinculado a la entidad. Aunque el club intentará retenerlo en algún rol simbólico —especialmente de cara al centenario—, su continuidad parece poco probable, sobre todo por su conocida falta de sintonía con Tarantino.
Otra incógnita es Alberto De Rossi, actual supervisor del área formativa. Su futuro está en el aire, ya que se le podría ofrecer un puesto distinto al actual. Queda por ver si aceptará el nuevo rol que le proponga la dirección.
Un retraso con explicación
En este contexto de cambios, el aplazamiento del equipo Sub-23 parece una consecuencia lógica. El club prefiere redefinir primero su estructura antes de lanzar un proyecto de esta magnitud.

