El de Cesc Fábregas es el nombre en la pole position tanto para Ranieri y Ghisolfi como para los Friedkins, pero el Como no quiere liberarlo
El de Cesc Fábregas es el nombre en la pole position tanto para Ranieri y Ghisolfi como para los Friedkins, pero el Como no quiere liberarlo. El presidente Suwarso lo considera esencial para el proyecto. La Roma lo intentó dos veces, pero el Como lo rechazó. Los propietarios indonesios no parecen interesados en el dinero, sino en el proyecto. Fábregas había hablado con Leipzig y Bayer Leverkusen, y al Napoli le gustaba. Las milanesas lo habrían estudiado. La Roma está dispuesta a confiarle un importante plan trienal asegura este lunes el diario Corriere dello Sport.
Fábregas escuchó, pero todavía no hay un acuerdo aunque Sky Sport asegura que habría un acuerdo verbal. En Como están convencidos de que se quedará al menos una temporada más. El plan B es Gasperini, no muy apreciado por la afición, pero para Rainieri hay premisas para conquistar a todos. No es seguro que Gasp abandone el Atalanta: está en conversaciones con el club y le ilusiona la idea de jugar la Champions League.
El perfil está ahí y es el de Cesc Fàbregas, pero antes de poder anunciarlo a la Roma hay más de un obstáculo que superar asegura por su parte el diario La Reppublica. El excentrocampista del Arsenal y Barcelona ya ha dado su “sí” a la oferta de los giallorossi. Él es el elegido por la directiva, el rostro joven y carismático sobre el que Dan Friedkin quiere reconstruir el equipo y construir un proyecto técnico a largo plazo. Pero para llevarlo al banquillo del Olímpico, es necesario vencer la resistencia del Como, que no tiene intención de dejarlo ir.
El director deportivo Florent Ghisolfi pasó el día contactando agentes e intermediarios para entender si hay una manera, incluso indirecta, de romper el muro erigido por el Como. La respuesta, al menos por ahora, no es alentadora: Fábregas no se mueve. Al otro lado está él, Cesc, que lleva meses coqueteando con la Roma. Habló varias veces con Ranieri, recibió señales claras de Trigoria y estudió la plantilla. Pero él nunca presionara para salir. Por respeto al club que lo llevo a debutar en los banquillos.
Y también por una cuestión de imagen: si la próxima temporada decide quedarse en el Como, querría hacerlo sin pausas estivales. Sin ningún intento de escape. No harán falta más reuniones para convencer a Fábregas. Pero para conseguir luz verde en Como será necesaria una hazaña.


