Icono del sitio Planeta Roma

El compromiso del Aston Villa y el propio Malen han sido claves para evitar sobresaltos con otros equipos en su fichaje

La llegada de Donyell Malen a la Roma estuvo lejos de ser un trámite sencillo. Detrás del fichaje se esconde una historia intensa que realza aún más el valor de la operación cerrada por el club italiano.

Según Gianluca DiMarzio en Sky Sport, cuando todo parecía encarrilado para que el delantero neerlandés vistiera de giallorosso, apareció un competidor inesperado dispuesto a cambiar el desenlace: el Atlético de Madrid. El club rojiblanco, tras desprenderse de Giacomo Raspadori rumbo al Atalanta, había puesto sus ojos en Malen como relevo ideal para su ataque.

La maniobra fue rápida y ambiciosa. Desde España se habla incluso de un intento de última hora, con un avión privado preparado durante la noche para trasladar al futbolista directamente a Madrid y cerrar el fichaje sobre la bocina.

Sin embargo, el golpe no llegó a consumarse. La clave estuvo en el respeto a la palabra empeñada. Tanto el Aston Villa, propietario del jugador, como el propio Malen decidieron honrar el compromiso previo con la Roma, manteniendo la prioridad otorgada al club de la capital italiana.

Ese gesto de lealtad y profesionalismo permitió que la operación siguiera su curso sin sobresaltos definitivos y que el atacante neerlandés aterrizara finalmente en Ciampino, listo para comenzar su nueva etapa en la Serie A. Un fichaje que, a la luz de lo ocurrido, vale mucho más que un simple movimiento de mercado.

Salir de la versión móvil