El centrocampo es el departamento que ha visto cambiar las jerarquías desde la llegada de Ranieri
¿Puestos fijos? No, gracias. Desde que pisó por tercera vez Trigoria, Claudio Ranieri ha puesto en el centro un concepto tan simple como fundamental: juega quien es mejor, escribe Lorenzo Pes este miércoles en el diario Il Tempo. O más correctamente, juega quien el entrenador considere más adecuado para el desafío del día, independientemente de su condición física. Y así, a partir de noviembre, las jerarquías fueron prácticamente eliminadas y los precios de los protagonistas siguieron subiendo y bajando.
Todos han pasado por momentos de inmovilidad alternados con períodos en el banquillo observando. Desde Hummels hasta Dovbyk, pasando por los centrocampistas, quienes quizás más que ningún otro departamento han visto cambiar las jerarquías con el tiempo, especialmente después del último parón de selecciones. Paredes ha sido durante mucho tiempo un titular habitual junto a Koné, con Cristante más en un segundo plano debido a su larga lesión y Pisilli entre los primeros suplentes. Luego, el futbolista clase 2004 vio cada vez menos participantes, especialmente cuando el número cuatro de los Giallorossi volvió a estar disponible.
Una montaña rusa, sin embargo, para el capitán Pellegrini, uno de los más impulsados dialécticamente por Ranieri y con algunas ocasiones concedidas aquí y allá sin brillar nunca. En los últimos partidos, Ranieri ha descubierto a Koné en el rol de mediocampista central, prefiriéndolo a Paredes.


