El amuleto Olímpico comienza hoy un camino de tres partido importantes; ante Como se espera la llegada de unos 60 mil hinchas

Gracias Claudio: mirando atrás, hasta el terrible partido de Como, recordamos el gran trabajo que has hecho con la Roma y sobre la Roma, escribe Paolo Liguori en Il Messaggero. Y también hemos visto, partido tras partido, los resultados de un nuevo e importante trabajo realizado sobre los jugadores individuales giallorossi. Podría enumerarlos a casi todos, siendo los últimos Baldanzi, Soulé y Shomurodov, pero la verdadera obra maestra sería devolver a Pellegrini, el capitán, al más alto nivel.

Todo bien, todo renacido, pero hoy Como, que también ha crecido, suscita muchas inquietudes. La clasificación diría que es un partido fácil, pero las últimas actuaciones del equipo de Fábregas dicen que no es así, la Roma tendrá que afrontarlo con determinación si quiere seguir escalando puestos en la clasificación. En otros años, un sexto o séptimo puesto hubiera sido una decepción, hoy, dadas las premisas de la temporada, sería un resultado para aplaudir y el técnico sería el principal artífice del mismo. Pero esta semana el verdadero protagonista será el Estadio Olímpico, es decir, nosotros los aficionados y nuestra positividad. Con el de hoy serán tres partidos en casa, todos por ganar, para confirmar las estadísticas que se consolidan desde hace al menos dos años.

Y el del medio, el jueves, será una etapa importante para continuar el camino en Europa. Pero hoy no es el momento de pensar en el partido de ida contra los vascos, porque el Como no lo permitirá. Tienes que afrontar una carrera a la vez. Y aquí está el Olímpico y lo que antes se llamaba ventaja de campo, aunque con Rainieri la Roma ha aprendido a no perder ni siquiera fuera de casa. El Olímpico tiene el calor de 60.000 espectadores, pero para confirmar el carácter supersticioso de la afición, también tiene el valor de un amuleto. El nuevo estadio, esperamos, llegará y con él nuevos entrenadores dignos de Rainieri y de la Roma, pero mientras tanto aguantemos y disfrutemos de nuestros himnos.