Hay fichajes que se anuncian con flashes y otros que se confirman en silencio, casi sin ruido, pero con mucho significado. El de Daniele Ghilardi pertenece claramente al segundo grupo. El central italiano ya es, de manera definitiva, jugador de la Roma, después de que anoche se activara la cláusula de rcompra que lo desvincula por completo del Hellas Verona.
La operación se cierra en 8 millones de euros, más bonus variables, una cifra que habla de confianza y de proyección. Verona hace caja; Roma gana un defensor joven pero con horas de vuelo en la Serie A. Y en Florencia también sonríen: la Fiorentina conservaba el 50% de una futura venta, por lo que ingresan casi 4M de euros.

