Desde Trigoria dejan saber que en realidad aún no está decidido el rol de Sir Claudio y que Ranieri tendrá un peso específico en el club, pero las palabras del Míster encienden las alarmas
Héroes por casualidad (o tal vez no) y dudas sobre el futuro de Rainieri. En la semana del derby y tras el empate con la Juve todavía hay un aire de incertidumbre. La más importante es la del futuro del técnico que, como ha informado Francesco Balzani en Leggo y Alessandro Angeloni en Il Messaggero, sorprendió a todos tras el partido contra los bianconeri: “No seré directivo, sino asesor de los Friedkins”.
Claudio que habla de un futuro como “viajero descubriendo el mundo“. La palabra directivo, en la cabeza de Claudio, desaparece y antes estaba presente. “Actualmente trabajo 50% como entrenador y 50% como manager”, afirmó hace no mucho. Y la rabia que mostró cuando lo sugieren la llegada de Burdisso: “¿Me voy yo si llega el entonces? Si no, ¿qué hago aquí?”. Una señal de alarma, ya que el propio Ranieri representa una certeza para la afición. Retrocedamos unos pasos. Comunicado de prensa del 14 de noviembre, día en que Ranieri tomó posesión como nuevo entrenador de la Roma. “Al final de la temporada, asumirá un rol de dirigente senior: asesorará a la propiedad en todos los asuntos deportivos del club“.
Ranieri no es de los que se abandonan el barco, sobre todo cuando se trata de la Roma, pero quiere marcar sus propios espacios, no ser (sólo) el mérito o el problema. No quiere ni puede ser el centro de gravedad, con cargas y honores. Desde Trigoria dejan saber que en realidad aún no está decidido un rol y que Ranieri tendrá un peso específico en el club. Mucho dependerá también de la elección del entrenador. Pioli seguiría en la pole position, justo por delante de Sarri. Aún hay tiempo, sin embargo, para ver si los Friedkins tendrán la fuerza de escucharlo o si tomarán otros caminos más exóticos, como el de ten Hag (?), un extranjero y alguien sin relación con Claudio.


