Darboe: “La Roma fue como una familia para mí. Me acogieron de niño y me criaron para convertirme en un hombre.”

El fútbol no solo es talento y gloria, también es resiliencia y segundas oportunidades. Pocas historias lo reflejan mejor que la de Ebrima Darboe, exjugador de la Roma y actualmente en el Bari, quien en una entrevista con Corriere dello Sport repasó su extraordinario recorrido vital y deportivo.

Una vida marcada por la superación

Nacido en Gambia, Darboe atravesó de adolescente un viaje que parece sacado de una película: cruzó el desierto, llegó a Libia y, tras arriesgar su vida en el Mediterráneo, alcanzó las costas italianas. Allí encontró en el fútbol un refugio y un motor para soñar.

Su vínculo con UNICEF sigue siendo parte fundamental de su vida, como él mismo recuerda:
“Mi relación con UNICEF continúa; es muy importante para mí. Sé lo que he pasado. No mucha gente lo consigue, pero yo he pasado por mucho.”

Roma, una familia

Darboe no olvida lo que significó para él llegar a la Roma, el club que lo acogió y le dio la oportunidad de crecer tanto dentro como fuera del campo.
“La Roma fue como una familia para mí. Me acogieron de niño y me criaron para convertirme en un hombre. Agradezco al club y a todos los que trabajan allí. Me llevo muchas cosas bonitas; he aprendido mucho de mis antiguos compañeros, algunos de los cuales siguen ahí.”

Mourinho, el maestro ganador

Uno de los capítulos más especiales de su etapa giallorossa fue coincidir con José Mourinho, a quien describe con admiración:
“Es un ganador; solo se puede aprender de él. Su mentalidad te ayuda a crecer, tanto como persona como futbolista.”