Tras la pausa en el calendario, la Roma vuelve a la acción con la intención de reencontrarse de inmediato con la victoria. A las 15:00, los de Gasperini visitan a una Cremonese dirigida por Davide Nicola, un rival que suele complicar a cualquiera gracias a su orden táctico y su intensidad. El regreso a la competencia, sin embargo, llega en un momento delicado: el conjunto romano afronta una lista de lesionados que se ha convertido en un rompecabezas para el cuerpo técnico.
Una defensa en emergencia
La última ausencia en sumarse es la de Mario Hermoso, que ni siquiera entró en la lista de convocados. Su baja obliga a la Roma a reorganizar la línea de tres. En principio, Ziolkowski parece ser el elegido para reemplazar al español, aunque no se descarta que Celik retroceda para completar la zaga. Esa opción abriría un hueco en los carriles, donde Rensch y Tsimikas surgen como alternativas naturales para ocupar las bandas.
El centro del campo, el punto de estabilidad
A diferencia de la defensa, la medular no presenta dudas. Koné y Cristante siguen siendo la dupla de referencia en un sector donde la consistencia será clave para controlar el ritmo del partido y evitar que el encuentro se vuelva caótico, uno de los escenarios preferidos del Cremonese.
Un ataque con recursos limitados
En la zona ofensiva, la Roma opera prácticamente con lo justo. Pellegrini y Soulé volverán a ser los encargados de generar juego por detrás del delantero —o del falso nueve—, una fórmula que ha funcionado en varios momentos de la temporada.
La incógnita principal está en el estado de Ferguson. El mediapunta irlandés acaba de salir de una lesión y aunque tiene muchas ganas de volver al once titular, será Gasperini quien deba valorar si lo arriesga desde el inicio o si prefiere utilizarlo como revulsivo. Baldanzi espera su oportunidad en caso de que el técnico opte por la prudencia.
XI AS ROMA: Svilar; Mancini, Ndicka, Ziolkowski; Celik, Cristante, Koné, Wesley; Pellegrini; Soulé y Ferguson.

