La normativa UEFA condiciona a la Roma y obliga a Gasperini a elegir entre efectivos
Las cartas están echadas y el mercado veraniego se ha cerrado, escribe Gabriele Turchetti, de Il Tempo. La Roma, tras un verano de intenso trabajo en busca de refuerzos, ya tiene lista la plantilla que acompañará a Gian Piero Gasperini en la temporada. Con las incorporaciones cerradas, el club giallorosso puede ahora formalizar las listas tanto para la Serie A como para la Europa League, cada una con sus propias normativas y limitaciones.
Serie A: veinticinco plazas con cupos obligatorios
En el campeonato italiano, la plantilla oficial debe estar compuesta por 25 jugadores con licencia federativa. Dentro de este grupo, ocho plazas están reservadas a futbolistas formados en Italia, y de ellos al menos cuatro deben haber surgido del propio sector juvenil del club. En el caso de la Roma, jugadores como Lorenzo Pellegrini y Niccolò Pisilli cumplen con este requisito.
No existen restricciones en cuanto a los futbolistas sub-22: los nacidos después del 1 de enero de 2003 pueden ser inscritos sin ocupar plaza en la lista principal, lo que ofrece flexibilidad a Gasperini para integrar jóvenes talentos.
Europa League: el reto de la Lista A y la Lista B
La normativa de la UEFA es más estricta. La Roma deberá comunicar una Lista A de 25 jugadores, con la obligación de incluir al menos ocho “jugadores formados localmente”. De estos, un máximo de cuatro pueden ser “jugadores formados en la federación”, mientras que el resto deben haber pasado por el propio sector juvenil.
A esto se suma la Lista B, destinada a futbolistas nacidos a partir del 1 de enero de 2004 que hayan estado inscritos en el club al menos dos años consecutivos desde su 15º cumpleaños, o tres en total, con la posibilidad de un préstamo máximo de un año dentro de la misma federación. Esta regla permite dar espacio a jóvenes promesas sin ocupar plazas en la lista principal.
Las decisiones difíciles de Gasperini
El técnico giallorosso deberá hacer elecciones importantes. Entre las opciones más delicadas está la de dejar fuera a uno entre Ziolkowski y Baldanzi, lo que marcaría una decisión táctica y estratégica para el equilibrio de la plantilla.
Además, la normativa obliga a contar con tres porteros inscritos, dos de los cuales deben estar en la Lista A. En este caso, los elegidos son Svilar y Vásquez, lo que deja fuera a Zelezny.

