Con el mercado de fichajes cerrado, Massara trabaja ahora en la renovación de los contratos; de Dybala a El Shaarawy pasando por Celik
Con la venta veraniega del mercado de fichajes cerrada, Massara trabaja en la renovación de los contratos asegura este jueves el diario Corriere dello Sport. El primer problema es Dybala: el argentino quiere quedarse y aspira a una extensión de dos temporadas, con un contrato que ronda los 8 millones de euros.
El argentino es el símbolo de los Giallorossi dentro y fuera de la cancha: camisetas vendidas, patrocinio y embajador de la Serie A. Gasperini ya lo ha utilizado en momentos clave contra el Bologna y el Pisa, y tras el parón volverá a la titularidad contra el Torino y la Lazio. Su condición está mejorando, su relación con el entrenador está mejorando y Dybala se siente un líder en el vestuario, listo para liderar al equipo junto a Soulé y quizás un día ganarse el brazalete de capitán.
La situación es diferente para Pellegrini, cuyo contrato el club no tiene intención de renovar y a quien Gasperini recurrirá solo si es necesario. Célik y El Shaarawy también tienen sus contratos a punto de expirar: el turco buscará renovar, mientras que El Shaarawy tendrá que convencer al club para que le asegure un nuevo contrato. A partir de julio de 2026, será el turno de Mancini, Cristante, Hermoso y los porteros Vásquez y Gollini: los dos italianos siguen siendo una prioridad para la Roma, y Mancini ha reafirmado su deseo de convertirse en una figura clave del club giallorossi.



