Choque de estilos y realidades este miércoles en el Olímpico

En la novena jornada de la Serie A, la Roma recibe este domingo al Parma en el Estadio Olímpico con el objetivo de afianzarse en la parte alta de la tabla y mantener su impresionante solidez defensiva. Los Giallorossi, segundos con 18 puntos, llegan al duelo con solo tres goles encajados —la mejor defensa del campeonato— y ocho a favor, cifra que los coloca como el undécimo ataque más efectivo de la liga.

El Parma, en cambio, atraviesa una etapa complicada. Con apenas una victoria en ocho partidos, el conjunto crociato ocupa la decimoquinta posición con siete puntos. Su principal problema radica en la falta de gol: apenas tres tantos convertidos, lo que lo convierte en el peor ataque del torneo. Sin embargo, su defensa, con solo siete goles recibidos, figura entre las cinco más sólidas del campeonato.

Duelos desiguales

El historial entre ambos equipos favorece ampliamente a la Roma. En 56 enfrentamientos en Serie A, los capitalinos han ganado 35 veces, empatado 10 y perdido apenas 11. En el Olímpico, el dominio es aún mayor: 21 triunfos, 6 empates y una sola derrota, ocurrida el 13 de abril de 1997.

Como local, la Roma ha sumado 6 de sus 12 puntos posibles en cuatro encuentros, mientras que el Parma aún no conoce la victoria fuera de casa, con solo dos empates como botín.

Los estrategas

El técnico romano Gian Piero Gasperini tiene un historial favorable frente al Parma: 12 victorias, 3 empates y 3 derrotas en 18 partidos. Será, además, su primer enfrentamiento ante Carlos Cuesta, entrenador del Parma, quien nunca ha dirigido un encuentro frente a la Roma.

Los protagonistas

En materia de goles, Lorenzo Pellegrini y Paulo Dybala lideran la estadística personal contra el Parma, con tres tantos cada uno. Les siguen Patrick Cutrone (2), y un grupo de jugadores con una diana: Gianluca Mancini, Bryan Cristante, Stephan El Shaarawy, Matias Soulé, Artem Dovbyk y Hernani.

Con una Roma que presume la mejor defensa del campeonato y un Parma que lucha por reencontrarse con el gol, el duelo promete ser un choque de estilos: la solidez y el control local frente a la resistencia y la búsqueda de redención visitante.