El exentrenador de la Roma y la Juventus, Fabio Capello, concedió una entrevista al Corriere della Sera en la que analizó la actualidad del fútbol italiano y el gran duelo del domingo entre Roma y Juventus.
Esto es lo que ha dicho:
¿Los partidos en Italia son demasiado lentos?
“Sí, nuestros partidos son un calmante, la lentitud es exasperante: vamos despacio, despacio, despacio”.
¿Es un problema de mentalidad?
“Vamos despacio porque los árbitros lo paran todo, fragmentan siempre el juego. No funciona así en otros lugares, en Europa la historia es distinta. Y cuando luego vamos a medirnos en ese terreno, muchas veces corremos el riesgo de perder”.
¿La Juventus está fuera de la Champions y a cuatro puntos del cuarto puesto. Es el partido contra la Roma la última oportunidad?
“Quedan todavía demasiados partidos para definirlo así. Pero, desde luego, es importante. La Juve jugó un partido valiente contra el Galatasaray y debe considerarlo como un punto de partida”.
¿En qué debe centrarse ahora la Juve?
“Hay dos caminos: concentrarse en el resultado o en la prestación. El primero puede desmoralizarte; la segunda debe darte impulso”.
¿Cómo ve a la Roma?
“Es un equipo con confianza, con gran convicción, juego y mentalidad: está eufórico. Ahora parece que incluso Gasperini está contento, ya no se queja más. Con Malen tiene el delantero centro que quería. Eso sí, compararlo con Vialli me parece excesivo”.
¿Pesan las ausencias de Dybala y Soulé?
“Claro que pesan, son jugadores importantes. Pero Gasperini tiene a Svilar: ese chico da puntos de verdad”.
Si tiene que elegir para el próximo scudetto, ¿Juve o Roma?
“Dependerá de los fichajes. Conozco y estimo a Massara, me gusta mucho. Mientras que el trabajo de Comolli debería ponerse en discusión. En cualquier caso, lo tengo claro: es mejor fichar a un solo jugador específico y bien elegido que hacer tres apuestas”.
¿Estamos en un punto de no retorno con los árbitros?
“Los árbitros no conocen la dinámica del juego del fútbol, los contactos no son todos iguales. Ahora nos hemos inventado la falta por el pisotón: ¡qué idea genial! Y si un jugador de 1,90 salta y al abrir el brazo roza la cabeza de otro que es 15 centímetros más bajo, ¿puede ser falta?”.

