Bryan Cristante, el renacer de un diésel
El italiano se ha encontrado en una posición que no vivía desde su etapa en Bergamo
Hay historias que parecen cerrarse para siempre y, sin embargo, esperan el momento justo para reanudarse, escribe hoy La Reppublica. Bryan Cristante dejó uno de esos capítulos a medio escribir en 2018, cuando abandonó el Atalanta de Gian Piero Gasperini rumbo a la Roma. Siete temporadas después, en Reggio Emilia, ese libro ha vuelto a abrirse.
Desde su llegada al conjunto capitalino, Cristante ha sido la definición del equilibrio. Siempre presente, siempre confiable, siempre titular. Di Francesco, Fonseca, Mourinho, De Rossi, Juric y Ranieri: todos han confiado en él, pero ninguno ha hecho de él el eje de un proyecto. Su papel ha sido indispensable, aunque silencioso; estable, pero sin el brillo del protagonista.
Sin embargo, algo cambió en el reciente duelo ante el Sassuolo. Allí se vio un eco de aquel Cristante gasperiano que maravilló en Bérgamo: un mediocampista que interpreta los tiempos de inserción, que empuja al equipo hacia adelante, que contagia convicción. La Roma fue más corta, más intensa, más decidida en la presión. Y Cristante volvió a ocupar el espacio que una vez fue suyo, como si nunca lo hubiera abandonado.
Ocho temporadas después de haber alternado entre mediocentro y defensa central, el jugador parece reencontrarse con su esencia. La pregunta, inevitable, flota en el ambiente: ¿fue Reggio Emilia un simple experimento o el inicio de una segunda vida futbolística?


