Bruno Conti dejará la Roma a final de año tras más de 50 años
Bruno Conti dejará la Roma a final de año y no es solo el cierre de una etapa profesional, sino también el símbolo de una fractura silenciosa entre tradición y modernidad en el fútbol. Tras casi medio siglo vinculado a la Roma, según ha informado Radio Mana Sport, el histórico exjugador y formador pondrá fin a su relación contractual el próximo 30 de junio, dejando atrás una huella difícil de replicar.
La decisión, según diversas fuentes, responde a una suma de factores que van más allá de lo estrictamente personal. La edad —recién cumplidos los 71 años— actúa como telón de fondo, pero no como causa única. Más determinante parece ser una creciente desconexión con el fútbol actual, especialmente en el ámbito formativo. Conti, referente indiscutible en el desarrollo de talento juvenil durante décadas, ya no se reconoce en un sistema que ha mutado en sus prioridades, metodologías y valores.
En los últimos años, su papel dentro del club había ido perdiendo centralidad. Relegado a trabajar con categorías a partir de los 14 años, su influencia estructural se redujo progresivamente. A ello se suma una percepción interna de distanciamiento, como si su identidad profundamente romanista —antes un activo incuestionable— hubiese pasado a ser vista como un elemento secundario en la nueva dirección del club.
El posible regreso de figuras como Tarantino a puestos de responsabilidad y la designación de Pasquale Berardi en áreas clave de captación refuerzan la idea de una reconfiguración interna que ya no cuenta con Conti como pieza principal. En ese contexto, su salida adquiere un carácter casi inevitable.
Así se cierra, al menos desde el punto de vista institucional, una de las historias más longevas y emblemáticas del fútbol italiano. Una relación basada en la fidelidad, la identidad y el compromiso que, aunque llegue a su fin en los despachos, seguirá viva en la memoria colectiva de la Roma.


