La Sala de Conferencias del Senado fue hoy el escenario de la presentación de una ley dedicada a la formación en primeros auxilios que llevará el nombre del futbolista Edoardo Bove. El jugador, visiblemente emocionado, explicó que el homenaje le genera sentimientos encontrados.
“Es un honor enorme, pero también siento cierta vergüenza”, confesó. “No soy yo quien merece el mérito. Hay personas que llevan años trabajando para que la sociedad esté más preparada ante emergencias. Yo mismo desconocía muchos datos sobre los paros cardíacos hasta que me tocó vivirlo de cerca, y esa falta de información es justamente la que genera miedo a intervenir”.
Bove subrayó la necesidad de que la población reciba formación básica para actuar sin temor ante situaciones críticas. Según señaló, gran parte de las personas que no prestarían primeros auxilios lo hacen por inseguridad, no por indiferencia. “Queremos cambiar esa mentalidad. Las escuelas y los centros deportivos deben convertirse en los lugares donde se aprende a salvar vidas”, afirmó.
En camino hacia el regreso al campo
Tras la conferencia, el futbolista también se refirió a su estado físico y a sus planes deportivos. Contó que continúa su preparación para volver a entrenar y que cada día se siente mejor. “El objetivo es regresar al campo cuanto antes. No sé todavía cuándo ni dónde, pero estoy trabajando para que suceda pronto. Hoy me ven con traje, pero deseo volver a ponerme la camiseta y los pantalones cortos”.
La ley que lleva su nombre pretende impulsar una cultura del conocimiento y la acción en situaciones de emergencia, un mensaje que Bove ha convertido en bandera desde su experiencia personal.

