Más dudas que respuestas, en este caso goles, las grandes incógnotas del inicio de temporada para la Roma son tanto Artem Dovbyk y Evan Ferguson. Ambos marcan poco o nada, ambos afectados por la “sequía goleadora”.
Según escribe Alessio D´Urso en La Gazzetta dello Sport, Gasperini ya envío señales de preocupación tras el partido ante el Viktoria Plzen.
“Han jugadores que no han marcado en mucho tiempo, no creo que a Ferguson y Dovbyk les falte nada psicológicamente; estan jugando y deberían estar motivado”
Artem muestra signos de bienestar físico, pero quizás no está rindiendo al máximo nivel técnico. Por otra parte Ferguson quizás paga el precio de una larga inactividad.
Hasta el momento el equipo es capaz de marcar solo un gol por partido, 10 goles anotados en 10 partidos jugados. Un promedio que no está a la altura de un equipo de Gasperini y menos de un club que aspira a llegar a la Champions League.
En verano, Dovbyk estuvo cerca de fichar por el AC Milan y es posible que la Roma pueda intentar venderlo en el futuro. Para Ferguson, los giallorossi podrían renegociar con el Brighton su cesión, quienes también están desconcertados de su rendimiento.
En el pasado año, pocas han sido las grandes emociones de Ferguson en clubes, por el momento, se espera que ambos delanterios sean suplentes en el partido ante el Sassuolo.
Los titulares serían Bailey, Dybala y Soulé, una opción con la que Gasperini espera un salto de calidad en el ataque.
En el mercado se sigue hablando de una cesión de Joshue Zirkzee, aunque a esto se ha sumado un ínteres por Arnaud Kalimuendo del Nottingham Forest y David Promise del Union Saint-Gilloise. Pero para que llegue un delantero, debe salir otro.

