Alessandro Spugna deja el banquillo de la Roma Femminile tras cuatro años dejando un legado de dos Scudetti, dos Supercopas de Italia y una Copa de Italia
Estaba en el aire y ahora también ha hecho oficial: Alessandro Spugna ya no es el entrenador de la selección femenina de la Roma. Así termina la experiencia ganadora del técnico amarillo y rojo, al final de una temporada difícil que culminó con la dura derrota en la final de la Copa Italia con la Juventus. El comunicado oficial del club confirma la noticia: «La AS Roma y el entrenador Alessandro Spugna han decidido de común acuerdo poner fin a su colaboración. Spugna fue anunciado el 2 de junio de 2021; desde entonces, ha disputado 158 partidos con los Giallorossi, ganando dos Scudetti, dos Supercopas de Italia y una Copa de Italia».
Queremos expresar nuestra gratitud y agradecimiento a Alessandro por su compromiso y profesionalismo durante estas cuatro temporadas. Su contribución al crecimiento de nuestro equipo ha sido un valor añadido para lograr importantes éxitos que permanecerán en la historia del Club. Le deseamos a Alessandro lo mejor para su futuro —declaró Betty Bavagnoli, Directora de Fútbol Femenino—.
A continuación, la extensa carta del Sr. Spugna en sus redes sociales: “Nunca es fácil decir adiós, sobre todo cuando has vivido algo tan intenso. No nací en Roma, pero he vivido Roma y he aprendido a amarla de una forma que jamás habría imaginado. Siempre es difícil dejar un lugar que se ha sentido como en casa desde el primer día, que te ha brindado emociones únicas, nunca antes sentidas. Entrené a la Roma con orgullo, determinación, dándolo todo. Ganar es maravilloso, da prestigio y siempre ha sido nuestro objetivo. Pero no es lo único que importa, porque para llegar a la meta hay un camino que recorrer, y ese camino se llama vida. Agradezco a todas las personas que me han acompañado en este viaje, dentro y fuera del campo. Un agradecimiento especial a la afición, que nunca ha dejado de brindarme su calidez, cariño y apoyo. Agradezco al Club haberme dado la oportunidad de vivir cuatro años intensos y exitosos. Me voy sin remordimientos, pero con el pesar de no haber podido dar una última y gran alegría. Adiós Roma. Quizás algún día nuestra… Nuestros caminos se volverán a cruzar y será como si nunca nos hubiéramos separado. FORZA ROMA”.


