Ahora se añora el tan ansiado mediapunta por la izquierda

El derbi se acerca y, como tantas veces en la Serie A, no solo se juega en la cancha sino también en la enfermería, escribe Il Messaggero. Gian Piero Gasperini afronta la cita más esperada con un frente ofensivo en mínimos, atrapado entre las bajas, las dudas físicas y las urgencias de un equipo que no puede permitirse fallar ante su mayor rival. Menos, si cabe, tras las derrota frente al Torino.

Un ataque en cuadro

La Roma llega al derbi con un panorama preocupante: Paulo Dybala, motor creativo y referencia ofensiva, se perderá el choque por enésima lesión, mientras que Leon Bailey no ha podido debutar esta temporada por sus problemas físicos. A ello se suma la falta de alternativas: Tyrique George no convenció al técnico, Baldanzi estuvo a punto de salir al Verona y Stephan El Shaarawy, el eterno “faraón”, aparece como la carta más segura.

La insistencia de Gasperini en el mercado para fichar otro delantero (Sancho o Fabio Silva eran los nombres deseados) cobra ahora todo el sentido. Sin ese refuerzo, el técnico debe improvisar soluciones que, si bien ingeniosas, distan mucho de ser ideales.

Las cuatro vías de Gasp

Ante el escenario actual, Gasperini maneja distintas opciones:

  1. El Shaarawy, la apuesta más lógica. Conoce los derbis, responde siempre con dignidad y, aunque no sea un “killer” del área, puede ser el recurso más estable en un contexto de emergencia.
  2. El Aynaoui o Pellegrini, la vía conservadora. Ambos pueden ocupar posiciones avanzadas, aunque no son delanteros naturales. La fiabilidad de Pellegrini en partidos de gran carga emocional podría ser un factor que pese en la decisión final.
  3. Angeliño como extremo. Una opción más arriesgada: desplazar al español unos metros hacia adelante, con Tsimikas cubriendo el lateral. El ex del Leipzig aporta regate, movilidad y llegada, pero se trataría de un experimento con riesgos.
  4. Ferguson junto a Dovbyk. El irlandés podría acompañar a un Dovbyk todavía en fase de adaptación a los automatismos de Gasperini. Una dupla inédita que combinaría sacrificio y potencia, aunque con dudas sobre la compenetración en un escenario de tanta exigencia.