Ahora le toca a Gasp: Se busca aligerar salario y 5 refuerzos de calidad

Ripartenza. Es la palabra clave en Trigoria tras haber superado la fecha límite del 30 de junio. Para la Roma comienza ahora el mercado «real», centrado tanto en nuevos objetivos como en la necesidad de aligerar la plantilla, mientras se espera la decisión de Nyon sobre la posible sanción al club. Una ventana de fichajes que, como ha repetido varias veces Ranieri, no estará marcada por gastos excesivos. Aun así, Gasperini, en las reuniones mantenidas en las últimas semanas con la directiva, ha señalado claramente cuáles son las prioridades. Entre ellas, y probablemente en primer lugar, están los laterales.

El técnico quiere un titular para el carril derecho y un refuerzo para el izquierdo, a la espera de conocer el futuro de Angeliño, quien, pese a que se frustró la negociación con el Al Hilal, podría recibir nuevas ofertas. La necesidad del Gasp es clara: encontrar jugadores con físico, velocidad y, sobre todo, capaces de interpretar el rol de manera moderna y eficaz.

Entre los nombres que figuran en la lista del director deportivo Massara destaca Wesley y Nadir Zortea, lateral derecho del Cagliari nacido en 1999, que ya coincidió con Gasperini en el Atalanta y acumuló 17 apariciones repartidas en dos temporadas, aunque solo hasta enero en Bérgamo. De momento no ha habido ofertas ni conversaciones concretas sobre cifras, aunque el Cagliari lo valora entre 10 y 15 millones de euros. En cambio, no se han producido avances significativos en la operación por Lucumí: la sensación es que la Roma espera a que expire la cláusula de rescisión el 10 de julio.

Por otro lado, sigue abierta la cuestión de Leandro Paredes y Boca Juniors, aunque el acuerdo de palabra que existía hasta el 30 de junio ha perdido valor. El club argentino no presentó la oferta de 3,5 millones que habría permitido cerrar el fichaje del centrocampista. Sin embargo, no dan el caso por perdido: Boca confía en obtener un descuento, apoyándose también en la voluntad del jugador de regresar a su país. La Roma, que podría haber sumado esa venta a las plusvalías de junio, busca ahora liberar el salario de un futbolista de más de 30 años que no encaja del todo en la idea de juego de Gasperini. Queda por ver hasta qué punto el club estará dispuesto a negociar.

En la lista de salidas también está Mario Hermoso, sobre quien insiste el Valencia. Sin embargo, el club español, de momento, solo contempla un préstamo, mientras que la Roma prefiere una venta definitiva. El principal obstáculo es el alto salario del jugador, algo especialmente complicado para un club que no jugará competiciones europeas, y que además frena el interés del propio defensa.

Continúan además los contactos con los dos clubes franceses interesados en Saud —el Toulouse parece más decidido que el Lens—, aunque la operación apunta a una cesión.