Considerando todo, basta con mirar esas cifras para comprender lo importante que fue para la Roma. Más allá del cariño, el hecho de ser romano e hincha de la Roma, su apego a la camiseta. Todo esto se puede dejar de lado, porque el campo habla por sí solo. Y ahí, desde que Lorenzo Pellegrini regresó a la Roma, ha hecho una verdadera contribución. Tanto es así que desde entonces —corría la temporada 2017/18— solo dos centrocampistas han tenido más participación en los goles de su equipo: Hakan Calhanoglu (entre el Milan y el Inter) y Luis Alberto.
De hecho, porque en estas nueve temporadas, Pellegrini —como escribe Andrea Pugliese en La Gazzetta dello Sport— ha proporcionado a la Roma 56 goles y 59 asistencias, casi un gol cada tres partidos. Ahora le toca a Gasperini decidir qué hacer y cómo avanzar. Antes del derbi, el entrenador giallorossi lo había dejado claro: “Quiero que Pellegrini vuelva, porque lo necesitamos. Pero entonces, si el club y la afición no le gustan, ¿qué hacemos? Tendré que buscar otro jugador…“. Este plan ya se frustró al nacer, porque dejar de lado a Pellegrini ahora sería difícil. Lo cierto es que el gol del domingo representa un verdadero renacimiento para Pellegrini, quien estuvo a punto de marcharse primero el pasado enero y luego este verano.
La Roma fue muy directa con él este verano: no hay posibilidad de renovación (Pellegrini actualmente cobra 5 millones de euros más 1 millón en primas). La Roma no renovará su contrato; es probable que Pellegrini se marche en enero, en lugar de irse gratis en junio. Pero si eso ocurre, será como un jugador de verdad.

