
La Roma ya empieza a mover piezas pensando en la próxima temporada y una de las decisiones más importantes llegará fuera del terreno de juego. El club considera prioritario encontrar un nuevo director deportivo que encaje con la idea de futuro que quiere construir Gian Piero Gasperini, y el nombre que más fuerza ha ganado en las últimas horas es el de Tony D’Amico.
En Trigoria consideran que el actual dirigente del Atalanta reúne varias de las cualidades que busca la entidad: experiencia en planificación deportiva, capacidad para detectar talento y una visión futbolística alineada con el estilo competitivo que pretende impulsar el técnico italiano.
Durante semanas parecía que el destino de D’Amico estaría ligado al Milan, pero las negociaciones nunca terminaron de cerrarse. Esa situación ha permitido que la Roma entre con fuerza en la carrera y lo coloque ahora como el principal candidato para liderar el nuevo proyecto deportivo.
El final de una etapa
La salida de Frederic Massara parece cada vez más cercana. Su relación con Gasperini se habría deteriorado con el paso de los meses y la marcha de Claudio Ranieri habría terminado por debilitar cualquier posibilidad de continuidad dentro del club.
Por eso, en la directiva romanista consideran fundamental actuar rápido. Tras el partido contra el Verona se espera una aceleración definitiva para cerrar cuanto antes la llegada del nuevo responsable del área deportiva.
La conexión con Gasperini
Uno de los aspectos que más convence en la Roma es la relación profesional entre D’Amico y Gasperini. Aunque en Bérgamo también existieron diferencias puntuales, ambos lograron construir un proyecto muy competitivo que permitió al Atalanta mantenerse entre los equipos más sólidos de Italia y conquistar la Europa League de 2024.
Ese pasado compartido genera confianza dentro del club, ya que facilitaría una coordinación mucho más fluida en decisiones clave como fichajes, ventas y planificación de plantilla.
Más nombres sobre la mesa
La propiedad estadounidense no quiere precipitarse y también ha estudiado otros perfiles especializados en la captación de jóvenes talentos. Entre ellos aparecen Sean Sogliano, uno de los responsables del crecimiento del Verona, y Matteo Tognozzi, un dirigente con buena reputación en el trabajo de scouting y muy valorado en Italia.
Aun así, el nombre de D’Amico sigue siendo el que más consenso genera internamente. La decisión final dependerá de Ryan Friedkin, que tendrá la última palabra en una elección considerada estratégica para el futuro inmediato del club.
La Roma sabe que el próximo mercado puede marcar un punto de inflexión. Y antes de pensar en grandes fichajes, el club quiere asegurarse de colocar a la persona adecuada al mando de la reconstrucción deportiva.
