La tensión del gran duelo entre los equipos de la capital italiana, 2-0 para la Roma, dejó una noticia preocupante para el conjunto dirigido por Gian Piero Gasperini. En pleno desarrollo del encuentro, el técnico tuvo que reorganizar su defensa tras la salida obligada de Evan Ndicka por molestias físicas.
El central africano encendió las alarmas en el minuto 37, cuando cayó al césped dentro del área visiblemente dolorido. Tras unos instantes de atención médica, el jugador señaló la parte posterior de su pierna derecha, evidenciando un problema muscular que le impedía continuar sobre el terreno de juego.
La sustitución se produjo de inmediato para evitar riesgos mayores. El elegido para ocupar su lugar fue Devyne Rensch. Aunque todavía no existe un parte médico oficial, las primeras sensaciones no son positivas. El cuerpo técnico espera conocer en las próximas horas el alcance exacto de la lesión, especialmente por la importancia de Ndicka en la zaga y el calendario cargado que afronta el equipo en las próximas semanas.
