Massimo Tarantino, que tenía una acuerdo para dirigir el futbol base de la Roma, podría acabar no llegando
Un giro inesperado podría alterar uno de los movimientos previstos en la estructura deportiva de la Roma. El desembarco de Massimo Tarantino, que parecía cerrado hace apenas unos meses, ya no está garantizado.
El dirigente italiano había comunicado en enero a la Inter su intención de abandonar la dirección del fútbol base para iniciar una nueva etapa en el conjunto giallorosso a partir de junio. El acuerdo con la Roma, de larga duración hasta 2031, estaba prácticamente definido y respondía a una apuesta personal de Claudio Ranieri, figura clave en la planificación institucional del club en ese momento.
Sin embargo, la salida de Ranieri del organigrama ha cambiado el escenario. La operación, que parecía una formalidad, ha entrado en una fase de incertidumbre debido a los nuevos equilibrios internos en Trigoria. La falta de su principal valedor deja a Tarantino en una posición delicada respecto a su futuro inmediato.
Según Nicolò Schira, no se descarta un giro radical en la decisión del directivo. La posibilidad de que Tarantino dé marcha atrás y reconsidere su salida del Inter cobra fuerza ante el nuevo contexto. De este modo, lo que apuntaba a ser un paso firme en la carrera del dirigente podría convertirse en uno de los movimientos frustrados del verano. La situación sigue abierta y dependerá, en gran medida, de cómo evolucione la reestructuración interna del club romano en las próximas semanas.


