Neil El Aynaoui y Marruecos, una relación de amor que debe trasladarse a la Roma

Puede que no se trate exactamente del clásico “mal de África”, pero lo cierto es que el rendimiento de Neil El Aynaoui en la Roma atraviesa un momento claramente descendente. Tras un comienzo irregular, el centrocampista había logrado ganarse la confianza de Gian Piero Gasperini, quien lo convirtió en una pieza útil dentro de la rotación del equipo. A menudo era el primer recurso desde el banquillo y una opción fiable cuando se necesitaba dar descanso en la medular.

Su participación en la Copa de África, donde fue protagonista hasta alcanzar la final —posteriormente adjudicada de forma administrativa—, parecía confirmar su crecimiento. Sin embargo, en las últimas semanas su nivel ha generado dudas. Dentro de la jerarquía del equipo ha perdido terreno, especialmente frente a Pisilli, que ha aprovechado sus अवसरidades para consolidarse por delante.

Uno de los momentos más señalados fue su error ante la Juventus: una falta en los minutos finales que derivó en el gol del empate firmado por Gatti. Un episodio que evidenció cierta falta de lucidez en momentos clave.

Pese a ello, El Aynaoui ha encontrado algo de alivio con su selección. Frente a Ecuador falló un penalti, pero logró rehacerse marcando posteriormente. Días después repitió anotación contra Paraguay, mostrando una capacidad de reacción importante.

Su fichaje, impulsado por Massara por una cifra cercana a los 23 millones de euros, no estuvo exento de polémica. Gasperini tenía otras preferencias, como Ríos, quien finalmente terminó en el Benfica. Esa diferencia de criterios marcó el inicio de una relación no del todo alineada. Ahora, al menos hasta el 25 de abril y ante la ausencia de Koné, el equipo necesita que El Aynaoui recupere su mejor versión y vuelva a ser ese jugador fiable que en su momento supo ganarse un sitio en la rotación.