La Roma sigue presionando por Zirkzee; las comisiones son un problema
A Zirkzee solo le quedaron unos minutos. Seis, para ser precisos. El tiempo justo para pisar el campo al final del partido de la Premier League contra el Wolverhampton, lo justo para confirmar, si es que hacía falta, que el United ahora está buscando en otra parte.
Massara siente la oportunidad y según informa Corriere dello Sport, acelera: presionando a los agentes, presionando al Manchester United, presionando cada centímetro disponible para deslizar a Joshua hacia Trigoria. Hay trabajo por hacer en las comisiones —altas, quizás demasiado altas, pero aplazables hasta el próximo verano— y en las demandas del United, que querría cobrar ya en enero.
Pero el plan de la Roma es claro e impecable: un préstamo oneroso de unos 5 millones de euros más una obligación de compra en caso de clasificación para la Champions League. Una apuesta calculada, un all-in razonado.
El plan B ya está ahí, sólido y creíble: Fabio Silva. Solo se jugó un minuto el domingo pasado contra el Hoffenheim, una señal elocuente del Borussia Dortmund: Guirassy es el titular, el resto es solo un trasfondo. Las puertas están cerradas, y cuando eso ocurre, un cambio de aires se vuelve casi imprescindible.
La Roma lo sabe y se prepara para tocar con decisión, con la misma fórmula que idearon para Zirkzee. Yuri Alberto es el otro nombre muy esperado, pero los 30 millones de euros que pide el Corinthians en un traspaso único están ahora mismo fuera de su alcance. Luego están Kalimuendo —que también intriga al Milán— , Arévalo y El Mala: todas opciones que podrían tener una visión más a futuro.



