La Roma viajara a Cremona el domingo con la esperanza de liderar en solitario la Serie A por primera vez desde la 2013-14
El calendario deja claro que la próxima ronda, al menos en teoría, podría ser de la Roma primera en la tabla de posiciones de Serie A. Los Giallorossi son los únicos en la parte alta que no enfrentaran rivales directos. El Inter se enfrenta al Milan en un derby muy esperado, el Napoli se mide al nuevo Atalanta de Palladino, y la Juventus viaja a Florencia, que, a pesar de estar en el último puesto de la tabla, representa un partido complicado a domicilio, por decir lo menos, dada la rivalidad entre ambos equipos.
Cremona no parece un rival fácil, escribe este miércoles Stefano Carina en Il Messagero y los 14 puntos del excelente equipo de Nicola lo demuestran. Sin embargo, es inútil fingir que este es el partido más sencillo hasta ahora. Sobre todo teniendo en cuenta el rendimiento de la Roma de Gasperini fuera del Olímpico en Serie A ( 4 victorias y solo una derrota en Milán), las dificultades que han mostrado los Grigiorossi en casa ( solo una victoria en cinco partidos, la derrota por 3-2 contra el Sassuolo en el tiempo de descuento), la diferencia de 10 puntos en la clasificación y el ligero bajón (dos derrotas consecutivas contra la Juve y el Pisa) que era inevitable tras el arranque fulgurante de Vásquez y sus compañeros.
Podríamos decir, pues, que se trata de una gran oportunidad. Porque no todos los días se ve a la Roma en solitario en lo más alto de la tabla. Y para lograrlo, solo necesitarían una victoria de los de Gasperini el domingo y un empate en el derbi de Milan. De hecho, este dato lo demuestra, para ver a los Giallorossi líder en solitario de la tabla de la Serie A a estas alturas de la temporada, hay que remontarse a la era Rudi García (2013-14).



