La Roma, protagonista en las nominaciones de la Gran Gala del Calcio AIC: Soulè, Ranieri, Angeliño, N´Dicka…
La Roma será una de las grandes protagonistas en la próxima Gran Gala del Calcio AIC, el evento que premia a los mejores futbolistas y figuras de la Serie A 2024/25. En la rueda de prensa de presentación, quedó claro que el club giallorosso llega con una representación de peso entre los candidatos a los principales galardones de la temporada.
Svilar, firme candidato a “Portero del Año”
La gran revelación romanista del curso, Mile Svilar, se ha ganado un puesto entre los tres finalistas al premio “Portero de la Temporada”. Sus actuaciones decisivas, su crecimiento bajo palos y su impacto en los momentos clave han sido fundamentales para que la Roma mantenga una estructura defensiva sólida durante el campeonato.
Angeliño y Ndicka: dos pilares defensivos entre los mejores
La defensa giallorossa también estará muy presente en la gala:
- Angeliño, pieza clave por la banda izquierda, compite por el premio al mejor lateral izquierdo gracias a su constancia, calidad en centros y aportación ofensiva.
- Evan Ndicka, una referencia en el eje defensivo, está nominado entre los mejores defensores centrales de toda la Serie A. Su temporada ha sido marcada por regularidad y liderazgo.
Estas nominaciones reflejan el crecimiento defensivo del equipo y el buen trabajo del cuerpo técnico.
Ranieri, finalista a “Entrenador del Año”
Una de las menciones más destacadas para la Roma es la presencia de Claudio Ranieri entre los tres finalistas a “Entrenador del Año”. Su capacidad para revitalizar el rendimiento del equipo y mantenerlo competitivo durante todo el curso ha sido reconocida a nivel nacional. La nominación simboliza el respeto y admiración que sigue generando su figura dentro del fútbol italiano.
Matías Soulé, entre los candidatos al mejor gol del campeonato
La Roma también aparece entre los finalistas a la categoría de “Gol más bonito”, gracias al tanto de Matías Soulé el 16 de febrero de 2025 en el Parma–Roma (0-1), un gol que destacó por su desequilibrio individual y ejecución técnica. La anotación fue decisiva y se convirtió rápidamente en uno de los recuerdos más brillantes de la temporada romanista.


