¿Sorpresa de una doble punta de cara al Derby?
Ante la baja de Paulo Dybala, la doble punta se puede antojar como una opción real para el Derby Della Capitale
En Trigoria se habla un solo idioma: el de la zurda. De Baldanzi a Dybala, pasando por Bailey, Dovbyk y Soulé, cinco de las siete referencias ofensivas de la Roma comparten el mismo perfil. Una característica que, lejos de ser ventaja, se ha convertido en un factor común que roza lo previsible.
Niccolò Maurelli, en La Repubblica, lo resumió con ironía: lo que debería ser signo de genialidad futbolística se ha vuelto rutina. Y lo sienten no solo los rivales, que saben de antemano por dónde llegará el peligro, sino también el propio Gasperini, que lidia con un mercado que no le ha entregado la pieza que pedía con insistencia: un extremo derecho natural, capaz de romper el molde.
Un ataque que no despega
Los números confirman las sensaciones: la Roma ha marcado apenas un gol por partido en este inicio de temporada, siempre en la segunda mitad. La producción ofensiva carece de sorpresa, de variantes que incomoden a las defensas cerradas.
El “tridente ligero” ensayado ante el Torino, con movilidad y técnica, no terminó de convencer. La baja de Paulo Dybala, que estará fuera al menos dos semanas por lesión muscular, agrava todavía más el escenario: el argentino se perderá el derbi, el estreno en la Europa League frente al Niza (24 de septiembre) y el duelo ante el Verona.
Mercado agridulce y la presión de Gasperini
El técnico lo dejó claro desde la pretemporada: un extremo derecho con pierna natural habría sido decisivo para equilibrar al equipo. Pero la respuesta de la directiva fue tan realista como frustrante: para traer a futbolistas de nivel, primero había que vender piezas importantes. La Roma, con limitaciones en caja, prefirió la continuidad antes que el riesgo. Así, Gasperini queda obligado a reinventar. No bastará con variantes cosméticas: el equipo necesita un plan que rompa la monotonía del ataque zurdo.
La alternativa del doble ‘9’
A la espera del regreso de Bailey, previsto para finales de mes, asoma una idea atractiva: juntar a Dovbyk con Ferguson en la delantera. Un tándem de delanteros centros que aportaría más peso en el área y otra manera de atacar, menos asociativa pero más directa. La propuesta, sin embargo, no está exenta de riesgos: exige un reajuste en el mediocampo y una mayor disciplina en la transición defensiva.


