Ayer se habría producido una reunión de emergencia tras el cierre de mercado: Gasperini presente
El fallido cierre de mercado habría causado un clima de tensión en el seno del cuadro romanista
A las 20:00 horas de ayer se cerró oficialmente la ventana de fichajes de verano en Italia y la Roma vivió un final de mercado lleno de complicaciones. El club giallorosso no logró concretar operaciones que habían generado expectativas hasta el último momento, como los intentos fallidos por Jadon Sancho, Matteo Pessina y el joven Tyrique George. Tampoco prosperó la negociación de intercambio con el Milan que involucraba a Artem Dovbyk y Santiago Giménez.
Tras el gong final, según informa La Repoublica, se convocó una reunión de urgencia en el centro deportivo Fulvio Bernardini de Trigoria. En ella estuvieron presentes el técnico Gian Piero Gasperini, el director deportivo Frederic Massara, el asesor Claudio Ranieri y el vicepresidente Ryan Friedkin. Según trascendió, Gasperini habría expresado con dureza su decepción por la gestión del mercado en las últimas semanas, lo que generó momentos de gran tensión interna. Incluso, algunas versiones apuntan a que Massara llegó a plantear la posibilidad de dimitir.
No obstante, desde dentro del club se intentó transmitir serenidad. La Roma aseguró estar “satisfecha con el número y la calidad de las incorporaciones, especialmente considerando las restricciones impuestas por el Fair Play Financiero”.
Respecto al último día, la versión oficial es que “ninguna de las operaciones de último minuto convencía y no tenía sentido fichar por fichar”. La directiva insiste en que la plantilla está bien equilibrada en todas las líneas y que el equipo es, en términos generales, más fuerte que el de la temporada pasada.
Lo ocurrido refleja el contraste entre las expectativas del cuerpo técnico y las prioridades de la dirigencia, en un mercado marcado por la cautela financiera y la dificultad de cerrar operaciones estratégicas en los últimos instantes. El verdadero examen para la Roma comenzará en el terreno de juego, donde se evaluará si la plantilla puede responder a las ambiciones deportivas del club.



