El fichaje de Tyrique George podría estar en el tejado de los Friedkin
La familia Friedkin se antoja clave para desbloquear la operación por Tyrique George
Massara regresó ayer por la tarde a Roma tras dos días en Londres en los que recibió el no definitivo de Sancho y, justamente, la apertura del Chelsea a negociar por George, quien curiosamente comparte agente con el delantero del United.
La operación no es sencilla: el club londinense pide unos 30 millones, aunque parece que sus pretensiones podrían rebajarse hasta los 25 millones más un porcentaje de porcentaje de reventa muy elevado (más del 15 %). Esto genera reflexiones inevitables, escribe Jacobo Aliprandi, de La Gazzetta Dello Sport. Un precio tan alto y esa cláusula harían que, de fracasar, el jugador fuera invendible, con riesgos de pérdida en caso de minusvalías. Consideraciones que venían siendo desarrolladas durante el verano, pero ya falta muy poco, solo cuatro días para el cierre del mercado.
Ahora le toca a los Friedkin
El director deportivo ha regresado a Roma para seguir trabajando, pero sobre todo para presentar el asunto a su presidente. Dan Friedkin está en la capital; no ha entrado a las instalaciones del Fulvio Bernardini (como sí lo hizo Ryan), pero ha mantenido varios encuentros con el cuerpo técnico de la Roma.
El siguiente paso será justamente con Massara, quien deberá recibir luz verde del presidente giallorosso para aumentar la oferta y cerrar la operación lo antes posible. No será una gran compra al estilo de las que nos tiene acostumbrados Friedkin—lo que se suele llamar en italiano una “portafogliata”—pero sería una inversión necesaria para complacer parcialmente al entrenador.
En cuanto al sueldo, no debería haber problemas: el joven de 19 años gana menos de medio millón neto en el Chelsea, y duplicar su contrato bastaría para alcanzar un acuerdo rápidamente. Las comisiones, sin embargo, serán todo menos económicas.
Por el momento, Massara no planea nuevos viajes a Londres, pero seguirá la negociación desde el Bernardini, tanto por George como por Tsimikas, al que el Liverpool parece haberse abierto al préstamo. El tiempo apremia y hace falta acelerar para resolver la situación en el lateral izquierdo.


