De Neil El Aynaoui a Younès El Aynaoui, su padre, una leyenda del tenis marroquí
La historia de un padre y un hijo ligados al deporte
Neil El Aynaoui se convertirá en las próximas horas en nuevo jugador de la Roma. El jugador procedente del Lens, firmará por el cuadro capitalino a cambio de 23M fijos +2M en bonus, en una operación, que ligará al marroquí a la Roma hasta 2030. Un jugador, que sin duda, alguna, tiene el gen competitivo en los genes, en gran parte, inspirado por su propio padre.
Younès El Aynaoui, su padre, ha sido una de las grandes figuras del tenis marroquí, alcanzando cuatro veces los cuartos de final en torneos del Grand Slam y siendo finalista en 15 competiciones ATP, conquistando cinco títulos en su carrera.En 2003 protagonizó uno de los partidos más memorables del tenis, al enfrentarse con Andy Roddick en unos cuartos de final del Open de Australia que terminó con un épico quinto set de 21‑19. Su perseverancia fue reconocida en 1998 como “ATP Comeback Player of the Year”, antes de ganar su primer título profesional en Ámsterdam en 1999.
Neil ha declarado en entrevistas que se siente afortunado de haber crecido con un padre que fue deportista de élite: “Mi padre insistía mucho en la importancia de una buena recuperación… no me daba consejos tácticos, sino pautas de estilo de vida y cuidado físico”. La disciplina, la planificación y la atención al detalle son legados de Younès.
Desde niño, Neil, combinó fútbol y tenis, algo posible gracias al apoyo de su entorno familiar. Sus primeros años en la academia de Nancy, con vivienda cercana a Gavà, mantuvieron ese equilibrio entre ambas disciplinas hasta enfocarse en el fútbol definitivamente en su adolescencia. Una decisión, la de centrarse en el futbol, donde su padre ha sido fundamental.


