El Olímpico como garantía, más de 60 mil romanistas pintarán de amarillo y rojo el estadio ante el Athletic
Las entradas para el Olímpico están prácticamente agotadas (se agotarán por completo en las próximas horas) cuenta Chiara Zucchelli este martes en el Corriere dello Sport. Restan más de tres mil aficionados para el partido Empoli, alrededor de dos mil para el encuentro ante Bilbao: son días intensos para la Roma y para la afición romana. Para que quede constancia, hay que decir que la fiebre por las entradas que había en años anteriores (sobre todo con Mourinho y luego con De Rossi) ya no existe, porque prácticamente nunca ocurrió que todavía hubiera entradas disponibles 48 horas antes del partido.
La Roma, mañana contra el Athletic, se juega mucho, quizá algo más que unos octavos de final de la Europa League. Está en juego el deseo de poner sobre la mesa las dos semifinales y las dos finales de los últimos años, así como la posibilidad de regalar un trocito del sueño europeo. Y así: más de sesenta mil espectadores, 1.000 vascos llegaran al estadio de la capital italiana. Como siempre, máxima alerta, pero relaciones más que cordiales entre ambas instituciones.
El Olímpico se vestirá íntegramente de amarillo y rojo gracias a un mar de banderas: la iniciativa se lanzó de la Curva Sud se lanzo inmediatamente después del sorteo de la competición europea y la única petición es que las piezas de tela sean todas amarillas y rojas. Las entradas para el partido de vuelta en Bilbao salieron ayer a la venta: se esperan más de dos mil aficionados de la Roma, muchos de ellos en vuelos chárter o en los vuelos directos que Volotea ha creado para la ocasión.


