Así vimos a los jugadores de Gian Piero Gasperini en la victoria por 1-2 ante la Fiorentina en el siempre complicado Artemio Franchi:
Svilar 6 – Fusilado
No pudo hacer nada ante el cañonazo de Kean con el que la Fiorentina abrió la lata… y tuvo suerte que el segundo remate del ‘20’ viola fuera directamente al palo. La misma fortuna, se repitió cuando Piccoli disparó al travesaño en la segunda mitad. Estas fueron las más claras de la Fiore, así que por una vez, Svilar no pudo obrar ningún milagro.
Celik 7,5 – Enchufado
Después del partidazo que se marcó contra el Hellas Verona, el turco volvió a jugar a un gran nivel. Incluso protagonizó un jugadón en el minuto 76, cuando se deshizo de la defensa toscana, driblando a Gosens y puso un tremendo centro al área pequeña. Lástima que en ese momento no hubiera nadie para rematarlo.
Mancini 6 – Chocado
Cada vez es más difícil ver al ‘23’ sin algún tipo de venda en la cabeza. Esta vez tocó en la ceja, porque en la jugada del 1-0 de Kean, chocó contra Celik. Por el resto, se mantuvo en su línea: contundente, duro y presente en cada acción que nacía desde el centro de la zaga.
Ndicka 5,5 – Superado
Fue el último hombre cuando Kean se dispuso a disparar el que se convertiría en un golazo imparable en el minuto 14. En el 89’, pudo compensarlo metiendo su propio gol a centro de Pellegrini desde el saque de esquina, pero le faltó contundencia.
Tsimikas 6,5 – Serio
Titular por primera vez en la Serie A, estuvo bastante más sólido y preciso de lo que se estaba mostrando Angeliño en los últimos partidos. En el 64’ vio una amarilla tras empujar a Dodó y Gasperini decidió sustituirlo para curarse en salud.
Wesley 6,5 – Importante
Se ha convertido en un pilar fundamental para la Roma de Gasperini. Centros como el que puso para Dovbyk al final de la primera parte son medio gol, aunque el ‘9’ no supo aprovecharlo como era debido. Defensivamente, le faltó un poco más de presencia.
Cristante 8 – Protagonista
Intenso desde el pitido inicial, vio una amarilla en el minuto 2 que pudo condicionar su partido. Sin embargo, hizo gala de su veteranía para evitar males mayores. Su gol de cabeza, tras aprovechar el centro de Soulé en el 29’, terminó valiendo 3 puntos de oro en un campo muy complicado históricamente para los romanistas.
Koné 6,5 – Visionario
En cada partido demuestra tener una visión de juego propia de un centrocampista total. Esta vez destacando menos que en otras ocasiones, pero siendo igualmente imprescindible en la gestión del balón del conjunto romanista.
Baldanzi 6 – Aplicado
Lo vimos ambicioso en ataque, conduciendo balones y repartiendolos con astucia en fase de creación. Pero también sorprendió bajando a recuperar en tareas defensivas. Estas muestras de entrega son lo que, probablemente, hace que Gasperini lo vaya premiando cada vez con más presencia en el terreno de juego.
Dovbyk 4,5 – Desconcentrado
Con el punto de mira algo desviado, el ucraniano desaprovechó cualquier oportunidad que tuvo. En el 35’, Wesley le puso un balón que era medio gol… pero ni con esas. Es como si su cabeza siguiera en los penalties del partido contra el Lille.
Dybala 7 – Añorado
Después de la enésima lesión vino el enésimo retorno del ‘21’ de la Roma. Siempre querido y admirado, demostró una vez más que es un jugador desequilibrante y cargado de talento. Lástima que no entrara su ocasión en el 88’, cuando se deshizo de Comuzzo con gran habilidad.
Pellegrini 6,5 – Complaciente
Entró con Dybala a media hora del final y se asoció mucho con él en todo momento. Le faltó esa chispa de sus primeros partidos, pero se nota que tiene ganas de agradar.
Rensch 6 – Ordenado
Ingresado en el terreno de juego en el 67’ por el amonestado Tsimikas, se le vió concreto y ordenado en defensa, muy pendiente de cubrir su zona con solvencia ante las embestidas de los ‘viola’.
Ziolkowski 5,5 – Testimonial
Sustituyó a Wesley cuando el brasileño se quedó sin combustible. Se mostró contundente defensivamente en los pocos minutos que tuvo.
El Ayanaoui – Anecdótico
Entró para dar descanso a Soulé en los últimos 10 minutos de partido. En tan poco tiempo, tuvo pocas oportunidades de tocar el balón y, cuando lo hizo, no destacó de forma particular.

